En definitiva, se puede decir en forma segura que el turismo ha llegado a convertirse en uno de los sectores económicos de mayor importancia en el mundo. La Organización Mundial del Turismo (OMT), que es la parte de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) que promueve el turismo responsable, informa que antes de la pandemia, se registraron cerca de 1,400 millones de llegadas anuales, una cifra considerada histórica. Tal crecimiento, aunque ha traído grandes oportunidades económicas, también trae consigo desafíos, especialmente en lugares que se han declarado como Patrimonio de la Humanidad por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO).
Lugares como estos, tanto históricos, culturales o naturales, son un atractivo turístico, pero se deben preservar para las generaciones futuras. Pero ese mismo atractivo, y el uso excesivo de estos lugares, en cierto modo, arriesga lo que los hace únicos.

¿Qué implica ser Patrimonio de la Humanidad?
Según la UNESCO, los lugares que se consideran “Patrimonio Mundial” son lugares que poseen un valor tanto cultural, como arquitectónico, sumamente universal, así que va más allá de las fronteras entre países y pasa a formar parte de toda la humanidad. Por lo general, el hecho de que un lugar se convierta en “patrimonio de la humanidad”, suele aumentar la llegada de visitantes.
Aunque este reconocimiento puede ayudar a fortalecer, en cierta parte, la economía de las comunidades cercanas, pero también puede afectar el ecosistema o la infraestructura.
Principales desafíos del turismo masivo en estas áreas
- Degradación ambiental y física – Un volumen alto de visitas puede llegar a provocar cambios como erosión del suelo, contaminación, daños a las estructuras y alteración a los ecosistemas involucrados. Si se acumula el impacto de hacer turismo en estos lugares sin tener un plan para mitigar el impacto, puede poner en riesgo la integridad de estos lugares.
- Saturación y deterioro de la experiencia – luego de un tiempo, la experiencia comienza a cambiar visualmente, deja de verse igual por el desgaste y el cambio que produce el turismo.

¿Existen oportunidades en medio del desafío?
Cuando se planifica y se monitorea el turismo, puede llegar a ser una herramienta muy útil para educar sobre la conservación, tanto del lugar como del ambiente en general. También ayuda a promover el orgullo de la cultura para las comunidades involucradas y el intercambio de culturas.
Entre las estrategias para mitigar, lo más posible, el deterioro de estos lugares, se encuentra la planificación estratégica, el monitoreo de flujo, la educación del visitante y la participación e inclusión de la comunidad. Algunos modelos de turismo sostenible proponen establecer un límite por grupo de visitantes, sistemas de reservación anticipada, diversificación de destinos y campañas de concienciación. La UNESCO establece que el turismo debe tener un balance entre el impulso económico y la conservación.
Hacia un turismo más consciente
El truco del turismo masivo en estos lugares no es simplemente reducir la cantidad de visitantes, sino transformar la forma en que se hace el turismo, que más que de consumo, pasa a ser de responsabilidad social. Cada uno de los visitantes tiene el rol de respetar las reglas establecidas para el lugar, observar y valorar la cultura y el ambiente en que existen estos patrimonios de la humanidad, y de entender que cuidarlos es responsabilidad de todos.
Al final del día, no son patrimonio de la humanidad solo por su belleza, sino porque, también, nos permiten ver, de alguna forma, parte del pasado y del presente.

Referencias
Ashworth, G. J., & Tunbridge, J. E. (2000). The Tourist-Historic City: Retrospect and Prospect of Managing the Heritage City. Oxford: Elsevier.
Organización Mundial del Turismo (OMT). (2018). ‘Overtourism’? Understanding and Managing Urban Tourism Growth beyond Perceptions. Madrid: UNWTO.
Organización Mundial del Turismo (OMT). (2019). International Tourism Highlights. Madrid: UNWTO.
Pedersen, A. (2002). Managing Tourism at World Heritage Sites: A Practical Manual for World Heritage Site Managers. Paris: UNESCO World Heritage Centre.
UNESCO. (1972). Convención sobre la Protección del Patrimonio Mundial Cultural y Natural. París: UNESCO.
UNESCO. (2015). Policy for the Integration of a Sustainable Development Perspective into the Processes of the World Heritage Convention. París: UNESCO.

